jueves, 30 de junio de 2011

Chronicles Of Areclast


Dice la canción, que cuando el viento trae el olor inconfundible de la sangre, es porque aquellos que debían proteger el sello en las montañas de Asadsthan han sido eliminados o han olvidado su cometido.

Los guerreros de los dominios del León no son gente que deje de lado algo que tengan a bien proteger, sobre todo si se trata de un mal tan ancestral como la misma hija de la Diosa del Kaos, aquella que rige sobre los demonios, sus hijos, los cuales nacen de su sangre y su propio cuerpo.
¿Qué habrá ocurrido para que ahora la tierra se vea asediada por el odio, la corrupción y hordas demoníacas que amenazan con acabar con la tranquila paz del continente de Areclast?